Estimulación cognitiva en la vida cotidiana: herramientas accesibles para cuidadores y familiares.
Acompañar a una persona mayor en el mantenimiento de sus capacidades cognitivas suele asociarse, erróneamente, con el uso de software especializado, cuadernillos de ejercicios estructurados o materiales costosos. Sin embargo, la estimulación cognitiva más significativa es aquella que se integra de manera orgánica en la rutina diaria.
Las actividades cotidianas, que se realizan en un entorno natural, son sumamente ricas para ejercitar la memoria, la atención, la concentración, el lenguaje, la percepción y las funciones ejecutivas, al tiempo que preservan la identidad y el rol activo de la persona mayor.
Propuestas sencillas para aplicar en el hogar:
- Lectura: Leer titulares, artículos cortos o frases. Conversar sobre lo leído para ejercitar la comprensión y la memoria.
- Escritura: Proponer listas de compras, notas sencillas o copiar textos. Excelente para la praxis, el lenguaje escrito y la atención.
- Dibujo y pintura: Dibujar objetos cotidianos o colorear ilustraciones. Estimula la motricidad fina, la percepción visuoespacial y la integración sensorial.
- Ordenar y clasificar: Organizar un cajón, los cubiertos o la ropa limpia. Agrupar por categorías activa funciones ejecutivas y de planificación.
Lo más importante es brindar tiempo, predisposición y un espacio de conexión genuino que fortalezca la autoestima y el bienestar emocional.
Ante la presencia de dudas, dificultades persistentes en la ejecución de las actividades o cambios abruptos en el desempeño cognitivo, es recomendable consultar con profesionales de la salud.

