Terapia Ocupacional en las celebraciones institucionales

Al área de Terapia Ocupacional siempre se le adjudica, al menos en las residencias geriátricas, la organización y ejecución de las celebraciones institucionales. En lugar de renegar de esto hay que convertirlo en un momento de estimulación terapéutica.

Los residentes deben involucrarse desde el primer momento de la organización y planificación, Esto fomenta el compromiso y los posiciona en un rol activo ante el evento.

Soy partidaria de respetar y sostener la dignidad de todos los residentes, por lo cual cuando se proponen actividades relacionadas con los festejos como bailar, colocarse gorros, etc. se debe tener en cuenta múltiples variables como ser: la personalidad, la edad, si presenta alguna patología, entre otras cosas.

El rango de edades que se observa en los geriátricos roda los 65 a los 90, esto marca las diferencias que se presentan entre los residentes. Para algunas personas de entre 65 a 75 es factible que participen del baile o que se disfrace ya que puede relacionarse con actividades que se ejecutaban en su juventud. Los residentes que poseen más de 80, además de ser en ocasiones impedido por el estado físico no participan de estos actividades porque nunca fueron partes de su vida y no desean hacerlo.

Si el residente quiere participar se colabora y sostiene su desempeño, sino desea hacerlo se le respeta.


Momentos de la celebración:

  • Preparación: producción grupal, decorado del salón y armado de regalos.
  • Festejo propiamente dicho: encuadre de la actividad, actividad lúdica, entrega de regalos, música, comida para compartir.
  • Post festejo: evocación y recuperación del suceso, trabajo con fotos para que identifiquen los momentos del festejo y a los diferentes residentes.


En cada uno de estos momentos, desde la terapia ocupacional, se aprovecha para abordar aspectos específicos de intervención; en la preparación se trabaja la reminiscencia rescatando los recuerdos que producen en los residentes las diferentes fechas festejadas, en el festejo propiamente dicho se puede trabajar la comunicación y la interacción entre los residentes, por último el post festejo tiene por objetivo estimular la memoria y despertar recuerdos placenteros.

Estos son escasos ejemplos de los beneficios que presenta la ejecución de las celebraciones institucionales.

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Jimena Garriga

Lic. en Terapia Ocupacional de la Universidad de Buenos Aires, Especialista en Psicogerontología de la Universidad Maimónides, Coordinadora de Instituciónes Psicogeriatricas y de grupos de estimulación Cognitiva aplicada a la independencia cotidiana.

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