Rol de la terapia ocupacional en los trastornos de sueño del adulto mayor

Insomnio en la vejez

La Terapia Ocupacional considera al dormir/descansar como una de las  actividades de la vida diaria, que se halla incluida en las áreas de ocupación. Por lo cual la calidad del sueño influye en el tratamiento y en el desempeño ocupacional de los adultos mayores.

Los adultos mayores necesitan dormir menos
, duermen una hora y media menos que en la juventud. Además el sueño sufre cambios en la continuidad, duración y profundidad propia del proceso de  envejecimiento normal. Esto puede afectar el desempeño de las actividades de la vida diaria, ya que el sueño adecuado es necesario para mantener una vida activa y saludable.

Los principales cambios son la disminución y duración del sueño, constantes despertares, aumento en la cantidad de sueño ligero y disminución del sueño profundo. Los factores que influyen en el sueño pueden ser directos (sistema nervioso y mecanismos fisiológicos) e indirectos (jubilación, duelos, soledad, ansiedad, depresión, etc.). También la medicación puede producir trastornos en el sueño.



Desde la Terapia Ocupacional recomendamos las siguientes medidas de autocuidado para favorecer el sueño:

  • Establecer rutinas constantes de horarios para acostarse y dormir.
  • Usar la cama solo para dormir, no mirar televisión o comer en la misma.
  • Eliminar siestas excesivas, no deben durar más de media hora.
  • Hacer ejercicio físico durante el día (preferentemente a la mañana).
  • Comer liviano a la noche.
  • Evitar consumo de estimulantes: alcohol, tabaco, café, té, chocolate, bebidas colas, etc.).
  • Condicionar el ambiente: tranquilo, cómodo, con temperatura agradable, sin ruido, limpio, ventilado, etc.).

Los trastornos del sueño pueden provocar varios síntomas y enfermedades, como pérdida de la memoria a corto plazo, reducción de la capacidad de atención, concentración, disminución en la coordinación motora y de la capacidad de adaptación, irritabilidad, fatiga, intranquilidad, desorientación, confusión, depresión, apatía y somnolencia. O sea que se ve afectada la ejecución de las actividades que comprenden el desempeño ocupacional del adulto mayor.

El rol de la Terapia Ocupacional, en relación a los trastornos del sueño, es brindar medidas de autocuidado para que el adulto mayor tenga una buena calidad de sueño y no se vea afectado su desempeño ocupacional.

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Jimena Garriga

Lic. en Terapia Ocupacional de la Universidad de Buenos Aires, Especialista en Psicogerontología de la Universidad Maimónides, Coordinadora de Instituciónes Psicogeriatricas y de grupos de estimulación Cognitiva aplicada a la independencia cotidiana.

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