Intervención de Terapia Ocupacional en secuelas de ACV

El accidente cerebrovascular (ACV o stroke) o ataque cerebral es la primera causa de discapacidad en el mundo. Un accidente cerebrovascular sucede cuando el flujo sanguíneo a una parte del cerebro se interrumpe debido a que un vaso en dicho órgano se bloquea o se rompe. El sitio y extensión de la lesión en el cerebro determina las deficiencias neurológicas que se manifestarán como consecuencia del ataque.
Las secuelas más frecuentes son: la hemiplejía (parálisis de la mitad del cuerpo), los trastornos del habla, trastornos emocionales y conductuales y deficiencias cognitivas.
La Terapia Ocupacional trata las deficiencias sensoriomotoras, perceptúales y cognitivas del paciente a fin de incrementar el funcionamiento independiente en las tareas ocupacionales.

Posibles intervenciones terapéuticas desde Terapia Ocupacional:

  • Tareas ocupacionales: entrenamiento en AVD y AVDI.
  • Deficiencias perceptúales: (Previo al entrenamiento de AVD) Programa de estimulación controlada.
  • Alteraciones visuales: adiestrar en la exploración ambiental y técnicas de compensación visual.
  • Deficiencias sensoriales: tratamiento de recuperación sensorial o enseñanza de compensación visual.
  • Deficiencia motora: utilización de técnicas del marco teórico del neurodesarrollo dirigidas a disminuir la espasticidad y aumentar el movimiento voluntario. Movilización pasiva y posicionamiento corporal para prevenir contracturas.
  • Dispositivos de asistencia: ayudas técnicas que facilitan la ejecución de las actividades ocupacionales del paciente.

Técnicas de movilización:

Se utilizan dos enfoques en la intervención con pacientes que han sufrido un ACV, un enfoque dirigido al restablecimiento del déficit y otro destinado a la rehabilitación compensatoria del déficit no susceptible de mejoras. La elección del enfoque dependerá de la edad del paciente, tipo del ACV, pronóstico y del tiempo de evolución. En ambos casos el objetivo de la terapia ocupacional sería mejorar la independencia en las actividades ocupacionales y así mejorar la calidad de vida del paciente.

Fuente: Trombly – Willard & Spackman 10 ed.

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Jimena Garriga

Lic. en Terapia Ocupacional de la Universidad de Buenos Aires, Especialista en Psicogerontología de la Universidad Maimónides, Coordinadora de Instituciónes Psicogeriatricas y de grupos de estimulación Cognitiva aplicada a la independencia cotidiana.

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